Colesterol, el gran engaño. Documental.


Colesterol, el gran engaño


Información que deberíamos saber acerca del colesterol...o mejor dicho, de las mentiras con el colesterol.

(El enlace redirige a RTVE pero solo duró 2 semanas colgado en su web...!!!
Lo podéis visualizar desde You Tube:

Colesterol, el gran engaño, documental

La terapia manual: igual de buena (o mejor) que la cirugía para el síndrome del túnel carpiano

En mi experiencia clínica he visto a muchas personas que se quejan de experimentar adormecimiento o entumecimiento de una mano, sensación de agujas e incluso pérdida de fuerza. Yo misma tengo esos síntoma, especialmente cuando escribo a mano mucho rato (lo cual me encanta) o después de una semana de ajustar a muchos pacientes. También yo sufrí una desagradable descarga en mi mano y mi brazo cuando me hicieron la electromiografía (por cierto, que pensé que entendía la cara amargada de la médica que me lo hizo, debe ser terrible tener un trabajo que consiste en hacer sistemáticamente tanto daño a la gente).
El diagnóstico que me dieron fue el de Síndrome de túnel carpiano, es decir, de acuerdo con el conocimiento oficial, mi nervio mediano estaba atrapado y comprimido en la muñeca y la propuesta del traumatólogo fue una “sencilla” cirugía que consistía en cortarme el ligamento transversal que a modo de goma mantienen los tendones de la muñeca y el resto de las estructuras vasculares y nerviosas en su sitio. Sin embargo, mi experiencia con otros pacientes me hizo dudar. De hecho, los resultados que había visto en pacientes operados de túnel carpiano ponían en entredicho la cirugía. Y con cuánta razón.
Cuando debido a esto empecé a estudiar para profundizar en el conocimiento de los atrapamientos de los nervios, y en particular, el del nervio mediano (se llama así porque está en medio, entre el radial y el cubital), comprendí que este nervio, cuya raíz está en el cuello y recorre todo el brazo desde la axila hasta la mano, tiene múltiples puntos críticos donde puede estar atrapado y, de hecho, el sitio más frecuente  de atrapamiento no es la muñeca, sino el antebrazo, justo debajo del músculo pronador redondo, uno de los músculos encargados de conseguir que nuestra palma pase de estar para arriba a estar para abajo (lo que se llama pronación en lenguaje médico). Así que cuando siento que mis síntomas empiezan a aparecer y compruebo que mi pronador redondo no está feliz y relajado como debiera, realizo estiramientos del antebrazo y yo misma me doy masaje en el músculo y voilà los síntomas desaparecen inmediatamente como por encanto.
A veces he tenido pacientes en los que el problema no es tan sencillo, tienen lo que se llama un “crashsyndrome” en el que existen pinzamientos múltiples a lo largo del trayecto del nervio. En estos pacientes necesito ajustar el cuello, estirar pectorales y a veces ajustar las múltiples articulaciones con las que el nervio está relacionado, lo que termina por conseguir en la mayoría de las personas la liberación del nervio y, por tanto, el alivio de los síntomas.
Por todo esto me he puesto realmente contenta cuando he visto este artículo publicado en el JOSPT (Journal  of Orthopedic and Sports PT.) de marzo 2017 en el que se demuestra, tal como sospechaba, que los resultados de la terapia manual es igual o superior a los resultados con cirugía ya que no solo los pacientes no perdían días de trabajo (8 semanas de media con cirugía) sino que no presentaban las complicaciones que ocurrían en el 25% de pacientes (1 de cada 4, que se dice pronto).
Mi consejo es que, si trabajas continuamente con los brazos en flexión (cualquier actividad manual repetitiva), estires periódicamente toda la musculatura anterior del brazo y antebrazo y, si a pesar de ello, no consigues liberarte de todos los síntomas, antes de cualquier cirugía prueba el tratamiento conservador con quiropráctica. Si esto también falla siempre queda la que siempre debería ser la última opción, la cirugía.

¿Está indicada la realización de rmn en dolor lumbar?

Brinjikji et al 2015. Am. J. of neuroradiology 36 (4): 811-816
En este estudio se revisa sistemáticamente la literatura médica en busca de los hallazgos en la Resonancia Magnética Nuclear en individuos sin dolor lumbar, es decir, individuos asintomáticos.
Estos son los hallazgos por grupos de edad en 3110 individuos asintomáticos:
-En el grupo de pacientes en la veintena:
37% degeneración discal
30% protusión discal
-En el grupo de pacientes en la treintena:
50% degeneración discal
40% protusión discal
-En el grupo de pacientes de 40 años:
68% degeneración
50% protusión discal
-En el grupo de 50 años:
80% degeneración
60% protusión
-En el grupo de 70 años:
98% degeneración
77% protusión
-En el grupo de 80 años:
96% degeneración
84% protusión
Este estudio nos dice que desde la edad de 20 años las posibilidades de tener degeneración discal aumenta un 10 % en cada década. Así que a medida que se envejece la posibilidad de mostrar cambios en la RMN se va haciendo más frecuente.
Esto nos indica:
1º. Que el hacer RMN en caso de dolor de espalda no complicado es inútil
2º. Que los cambios en RMN que habitualmente se consideran culpables del dolor de espalda están más bien relacionados con el envejecimiento normal.

La relación entre la tensión muscular, el daño muscular y los problemas articulares


Para que un músculo se contraiga se necesita cierto grado de tensión. Es lo que se llama el tono muscular. Gracias a este tono podemos respirar, el corazón bombea y nos movemos. Sin embargo, cuando un músculo no se utiliza, debe estar completamente relajado y de esta manera descansa. Pero no siempre le damos opción a los músculos para relajarse completamente. La tensión muscular crónica se puede deber a una mala postura o mala alineación del cuerpo, al desequilibrio muscular, al estrés físico o emocional, y a lesiones o mecánica defectuosa del movimiento de las articulaciones,  mantenidas a lo largo de los años. La función y la estructura de las articulaciones de la columna vertebral y sus músculos asociados, se ven afectados por estas razones, siendo responsable de una gran parte de los problemas que derivan de la espalda.
Tensión muscular crónica y lesiones tendinosas y  musculares. La tensión crónica provoca rigidez en los músculos y en sus movimientos. En estas condiciones los músculos son frágiles porque no pueden absorber el estrés de la actividad normal, lo que les hace mas susceptibles a lesiones tendinosas y a desgarros. Un músculo lesionado o contraído crónicamente, tiende a producir inestabilidad articular y disminuye el rango de movimiento de la articulación que mueve. Cuando las articulaciones no funcionan de una forma normal y armónica, puedes sufrir cambios degenerativos debido a la distribución anormal del peso y a pequeños desgarros. Esta relación entre músculos poco flexibles, función articular y alineamiento articular es especialmente evidente en los problemas de la columna.
Tensión muscular y alineación de las articulaciones. La falta de una contracción homogénea de los músculos produce contracturas musculares crónicas y también puede alterar la alineación de la articulación. Los músculos trabajan en pares de tal forma que cuando un lado se contrae, el otro se relaja y se estira. La columna vertebral puede desalinearse por el trabajo o el desarrollo asimétrico de los músculos de la espalda. De la misma manera que una articulación desalineada puede ser la causa de tensión compensatoria en uno de un par de músculos.
Problemas articulares. Cuando las articulaciones no están correctamente alineadas sus relaciones funcionales cambian lo que puede dañar su integridad. Si los músculos contraídos acercan demasiado las dos partes de una articulación, se puede producir fricción entre ellas, lo cual puede erosionar el cartílago que las recubre y protege. Al dañarse el cartílago la superficie de lisa a rugosa y se puede hacer dolorosa con el movimiento y terminar degenerando (artrosis).
¿Qué puedes hacer con la tensión muscular? Hay algunas pequeñas cosas que tendrá un efecto muy importante a lo largo del tiempo:
  • Concederte cada día un rato para una relajación total física y mental. En este rato recorre tu cuerpo buscando tensión muscular y aprende a relajar los músculos contraídos.
  • En el trabajo intenta descansar la espalda 1 minuto por cada hora de actividad. Tanto si estas de pie como sentado, contrae tu abdomen hacia dentro mientras exhalas. Curva la columna hacia adelante desde el coxis hasta que tu barbilla toque el pecho, aflojan la barriga y respira profundamente con la espalda relajada. Respira dos o tres veces y poco a poco retorna a la posición normal sintiendo tus vértebras una a una desde la base de la columna.
  • Visita periódicamente a tu quiropráctico/a para que elimine precozmente desalineamientos en la columna que mas tarde puedan producir problemas articulares y desequilibrios musculares. El licenciado en quiropráctica está entrenado para valorar los problemas articulares y musculares y reconocer las áreas con movilidad reducida o malposiciones de vértebras y articulaciones. Por medio del  ajuste su quiropráctico/a  devolverá la adecuada movilidad y posición de las articulaciones facilitando la relajación muscular y finalmente mejorando el equilibrio del organismo entero.